5 consejos para prevenir la ansiedad por separación

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5 consejos para prevenir la ansiedad por separación

La ansiedad por separación es uno de los problemas de comportamiento caninos más comunes hoy en día. Puede aparecer por diferentes causas y en muchas ocasiones, aunque sea involuntariamente, nuestra forma de actuar puede favorecer su aparición. En este artículo te ofrecemos algunas ideas que puedes llevar a cabo para cultivar en el perro una sensación de seguridad y apego sana y saludable y así reducir el riesgo de sufrir ansiedad por separación.

1 – El perro velcro

Un perro que está 24 horas al día, 7 días a la semana acompañado es un perro con mucho potencial de generar ansiedad por separación. Quizá hoy no tengas necesidad de dejar a tu perro solo, pero tus circunstancias personales pueden cambiar en cualquier momento (por trabajo, familia, salud, etc…), y quizá en ese momento ya no tengas margen de actuación. Por lo tanto, lo ideal es enseñar al perro a quedarse solo de forma tranquila y progresiva antes de que realmente sea una necesidad.

Esto es muy típico cuando traemos un cachorro nuevo a casa. Los primeros días seguramente quieras estar siempre con él, e incluso quizá te hayas cogido unos días libres para poder dedicarle todo el tiempo del mundo. Esto está bien, pero si no hacemos las cosas adecuadamente, el día que tengas que retomar tu rutina el perro lo va a acusar. Aunque tengas para él todo el tiempo del mundo, debemos enseñarle a quedarse solo progresivamente.

¿Qué podemos hacer para esto? Dar trabajo a su olfato y su mandíbula. Para ello podemos utilizar juguetes interactivos rellenos de comida, o alimentos masticables (como huesos, orejas, etc…), dejándolos en diferentes partes de la casa donde nosotros no estemos o justo cuando vamos a salir. Así el perro tendrá una estimulación que le ayudará en ese momento, se cansará y comerá algo, después dormirá… y en definitiva tu ausencia será más llevadera para él. Si necesitas más ideas para estimular a tu perro en casa mira este artículo.

2 – Compensar al perro por nuestra ausencia

Acariciar a tu perro continuamente cuando estás con él para “compensar” el posible sentimiento de culpa que tenemos por dejarle solo no es buena idea. Es algo que en la “mente canina” no funciona… tu amigo peludo es un especialista en vivir el presente, difícilmente va a entender que le estés proporcionando ración extra de mimos porque mañana tienes doble turno.

De hecho, puede favorecer un efecto de contraste entre cuando tú estás en casa y cuando no innecesariamente grande. Aunque tu intención sea aliviar al perro, esto realmente puede favorecer una relación de dependencia excesiva, o dicho de otra forma, puede obstaculizar que el perro genere una capacidad sana de permanecer solo por un tiempo.

Los perros que tienen potencial para sufrir ansiedad por separación deben aprender que la seguridad no se encuentra solo en ti (la persona) sino también en la casa, en el hogar. Por lo tanto no debería existir una diferencia tan abismal entre cuando tú estás o no presente. Estando en casa, por ejemplo, deberías ser capaz de estar en otra habitación donde el perro no esté sin que eso suponga un drama. Esto puedes hacerlo progresivamente ayudándote de puertas de bebé (donde el perro te puede ver pero no pasar) mientras por ejemplo haces la comida o preparas la mochila. También deberías plantearte el poder entrar al baño y tener un poco de intimidad mientras el perro espera fuera 🙂

La idea es naturalizar eso en el perro. No pasa nada porque se cierre un espacio o una puerta delante de él: su casa es segura, estés o no estés presente.

3 – Que el perro pueda dormir solo

Si bien no hay nada malo en compartir sofá o cama con nuestro compañero peludo, asegurarte que pueda dormir también en otros espacios es una buena idea. Nunca se sabe cuándo tendrá que pasar una noche alejado de ti, en el veterinario o en casa de “los abuelos”. Tener esto superado de antemano puede evitar una noche traumática que podría incluso llegar a disparar una ansiedad por separación.

¿Te preocupa que tu perro sufra ansiedad por separación? Responde a este cuestionario y uno de nuestros expertos podrá asesorarte.

4 – Cultivar un vínculo sano y estable con el perro

Una de las causas que recientemente sabemos que influye mucho en la aparición de ansiedad por separación es la existencia de un vínculo inadecuado entre el perro y la persona. De hecho, cada vez nos damos más cuenta (y aquí hablo de nosotros, Ágora Animal) que un vínculo fuerte y sano es la mejor estrategia para superar prácticamente cualquier problema de base emocional del animal.

Los pilares para un buen vínculo son una buena comunicación (entender), una atención adecuada (atender) y una guía segura (guiar).

Los 3 pilares fundamentales para un vínculo apropiado: entender, atender, guiar.

Entender.

La comunicación es algo fundamental en toda relación entre seres vivos, y con los perros no es menos. Entender qué es lo que pasa, lo que hace, lo que quiere que hagas… es algo básico, sin eso poco margen de maniobra tenemos. Identificar momentos de estrés, señales de calma, conductas de bienestar… nos va a permitir entender, es decir, tener información de qué está pasando, algo que si no tenemos nos va a impedir trabajar otro pilar fundamental de un buen vínculo: una atención adecuada.

Atender.

No podemos atender al perro si no sabemos qué le pasa o qué necesita. Entender al perro nos permite por tanto actuar en consecuencia, esto es: atender. Los perros que tengan algún tipo de problema necesitarán un tipo de atención específica (perros con miedo, ansiedad, etc.), perros más independientes y equilibrados no necesitarán una atención tan grande, pero en definitiva: el perro tiene que saber que tú estás ahí, para lo que él necesite. Esto le aporta seguridad y refuerza el vínculo. Esto es lo que nos lleva al tercer pilar.

Guiar.

Debes guiar al perro de una forma adecuada. Y no quiero caer en tópicos de líder ni cosas así, guiar como una madre guía a un hijo, como un hermano mayor guía al menor… Ser un referente de calma, de seguridad, fuente de aprendizaje y estimulación, una figura de referencia clara pero que no genera una dependencia absoluta… eso es un vínculo sano, y créeme cuando digo que llegar a esto es lo más bonito que jamás podrás tener con un animal.

5 – Que el perro sea perro

El vínculo es algo muy importante en la relación con el perro, pero no es lo único. Al igual que cualquier individuo, los perros tienen ciertas necesidades e intereses que puede que en muchas ocasiones no coincidan con los nuestros: carreras bajo la lluvia, juego con otros perros, meterse al río o en el charco de barro…

No hace falta que el perro tenga carta blanca para hacer “lo que le salga de la trufa”, pero lo que debemos tener en cuenta es que muchas veces un nivel de estimulación no adecuado también puede influir en la ansiedad del perro. Por lo tanto, debemos asegurar que el perro tenga una estimulación adecuada a todos los niveles: física, social, cognitiva y emocional. Guiar al perro también incluye asegurar esto, algo que te aseguro que tu perro te agradecerá enormemente.

Recuerda, no esperes a que sea demasiado tarde para cultivar un vínculo apropiado y generar en el perro esa seguridad que le permita pasar tiempo solo sin generar problemas de ansiedad. En todo caso, si crees que ya es tarde y tu perro ya presenta problemas de ansiedad por separación, tenemos una guía online con todo lo que necesitas saber sobre esta patología y su tratamiento. Y por supuesto, si tienes cualquier tipo de duda o comentario no dudes en contactar con nosotros.

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2017-09-27T18:26:31+00:00 12/09/17|Perros, Problemas de comportamiento|0 Comments

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